jueves, 12 de noviembre de 2015

Reseña: Buscando a Nemo

A propósito del anuncio de ‘Buscando a Dory’, decidí revisitar ‘Buscando a Nemo’, cabe mencionar que aun cuando la había visto una que otra vez a lo largo de los años, es cierto que no me había sentado a mirarla con atención completa, desde el lejano 2003 y mucho menos en HD, en su momento la vi en cines, no era precisamente un niño, más bien ya rondaba los 20 años, pero he de decir que lo que más me impresionó ese día no fue el monumental trabajo en animación, si no el hecho de que el doblaje incluyera mexicanismos, cosa que la hacía mucho más accesible, tanto en humor como en empatía, al menos para público mexicano, nada sabía yo de que durante unos 4 años esto se volvería costumbre en los doblajes de Disney y que también se creaba una versión “neutra” para el resto de Latinoamérica, de hecho esta versión es la que he tenido oportunidad de ver en televisión e incluso el Bluray incluye solo esta y mejor así, pues le he tomado un poco de desagrado a esos doblajes a la Mexicana por su extrema tropicalización

Dejando de lado lo anterior, la tenía muy menospreciada, para empezar visualmente es una película preciosa, el océano se ve hermoso, el trabajo de texturas e iluminación es muy creíble y aunque no llega al nivel de realismo de trabajos entregados por Pixar tan solo unos 3 años después, si me parece que es de lo mejor de “la vieja escuela” de la animación CGI, sobre todo en escenas submarinas ausentes de personas que siguen pareciendo tétricos muñecos de plástico, en cuanto a trabajo y desarrollo de personajes, no hay fallo, eso es algo que nunca se descuida por Pixar o Disney ya para el caso.

Respecto a la trama, por lo regular acá tampoco hay fallos, bueno, siempre teniendo en cuenta que se trata de una película para niños y con el sello Disney, sí ya se, es de Pixar, no de Disney per se, pero si algo es cierto, es que esta productora trabaja bajo la estricta línea editorial de la casa del ratón con pantaloncillos rojos, pues los personajes de Pixar son propiedad intelectual de Disney y ya saben cómo son de obsesionados, aun así se las han ingeniado una y otra vez para que sus metrajes sean lo suficientemente característicos como para qué al verlos digas “Esto es Pixar” instantáneamente.

Comento lo de “para niños” y “línea editorial Disney” no de manera necesariamente negativa, más bien como acotación de lo que se puede esperar, sabemos de ante mano que, tendrá un final feliz, auto conclusivo, pero no restrictivo, por si acaso se decide hacer una secuela, que transmitirá buenos mensajes a los niños y que las situaciones serán amenas y fáciles de entender para ellos, pero no los subestimaran, sin dejar de lado el hecho de que este punto es tan magistralmente trabajado que un adulto puede entretenerse perfectamente aunque no le gusten las “caricaturas”.

La película nos presenta a Marlin, un pez payaso (no porque sea chistosito) que ha perdido a su esposa y a sus 399 bebes peces no natos durante el ataque de un barracuda (o un pejelagarto, no lo se), quedándole como único hijo sobreviviente Nemo, un pequeño pez con una aleta más corta que la otra, y bueno ya saben, Disney no es feliz si no le arrebata algo al protagonista a manera de motor para sus acciones y Pixar se alimenta de las lagrimas de sus fans.

Hasta aquí perfecto con el Setting, a Nemo le llega el día de empezar a asistir a la ¿escuela de peces?  Y Marlin, altamente traumado por sus pérdidas, subestima y sobreprotege a su hijo y es esto aunado a la rebeldía del pequeño Nemo lo que provoca que este ultimo sea capturado por unos buzos, saliendo Marlin desesperado a buscar a su hijo, con la única ayuda de Dory, una pececita olvidadiza, a quien conoce a penas iniciar su viaje.

Y es que sí, ambos, Nemo y Marlin son los protagonistas, desde distintos planos, el rescate y la vuelta a casa, en una película que podría soñar mucho a Toy Story pero bajo el mar, ya mas a detalle si dista mucho de eso, mientras las películas de los juguetes con vida tratan de la volatilidad de las emociones, el miedo a lo desconocido y al futuro y del como el ver las cosas desde fuera de las pre concepciones nos hacer encontrar nuevas maneras de vivir la vida, Nemo trata sobre el crecer, del niño que descubre que es capaz de lograr cosas grandes, del padre que no puede tolerar que sus hijos salgan al mundo intimidante y peligroso, que quiere evitar que sufra lo que el sufrió, de cómo atrevernos a ver la vida desde otros ojos nos hacen ver que no hay por qué aferrarse al pasado y ¿saben? creo que al final no son tan diferentes.

Esto me lleva a pensar que si soy completamente rígido, Toy Story 2 y Buscando a Nemo tienen la misma trama básica punto por punto, pero como se podrán imaginar, la cosa no está en el que, esta en el cómo. Y ya ni hablar del riego al estancamiento que esto representa, pues después de esta cinta Pixar nos demostró con cada nueva película que lo último que va a hacer es estancarse, incluso Cars 2 y su vacío argumento se siente refrescante y diferente, aburrida, pero con su propia identidad.

Si me lo preguntan, Buscando a Nemo tiene a 3 de los mejor desarrollados personajes de Pixar en un sola cinta, o sea, no cuento a personajes como Woody o Mc Queen, pues han tenido más de una película para tener desarrollo, los comparo con otros como Mr. Increible o Wall-E, que en una sola entrega deben hacerte sentir que aprendieron algo y ahora son mejores personas o robots o juguetes o carros vivientes. Nemo, Marlin y Dory, odiosos o adorables, al final no son lo mismo que eran al empezar su aventura, se siente tan real y orgánico que casi se te olvida que son peces parlantes con ojotes.


Ya que estamos con los personajes, también debo hacer mención al tiburón Bruce que es uno de mis favoritos de todo Disney, no sé, o a lo mejor es el puro encanto de ser un tiburón bonachón luchando por no sucumbir a sus instintos carnívoros, alegoría a un adicto en rehabilitación… mmm ya no suena tan genial. Como sea, Buscando a Nemo es rica en personajes, la mayoría cumplen una función pasajera y salen de escenas, pero esto trabaja a favor del ritmo, haciendo que las secciones donde aparecen Marlin y Dory en su viaje sean más dinámicas y entretenidas que las de Nemo en la pecera del Dentista P. Sherman, allá en calle Wallaby 42 en Sídney Australia, ups, spoiler.


Para concluir la banda sonora es la que siento yo, brilla menos, es decir, no es mala solo luce menos, aunque al hacer esta reseña la he estado escuchando y es muy buena, pero no sé por qué al ver la  película me pareció algo olvidable.

En conclusión, Buscando a Nemo es una gran película, para nada perfecta, pues si tiene por ahí un par de huecos argumentales y plot devices medio forzados o extra convenientes, pero de cualquier manera me aventuraré a decir que es de lo mejor de Pixar, si no la has visto, atrévete, súbete al tren del mame ahora que ya viene la secuela, es fácil conseguirla en DVD y Bluray pues Disney no deja que este tipo de material falte en las tiendas, también es parte del catalogo de Netflix y si cuentas con Disney Channel no tardaran mucho antes de que la den un fin de semana, pero en serio, la recomiendo ampliamente y sobre todo en HD por que la versión SD no le hace justicia.



Tiburoncin ¡uh-ja-ja!

Buscando a Nemo (Finding Nemo)

Dirige: Grahan Walters
Produce: Pixar animation Studios
Distribuye: Walt Disney Picture
Estados Unidos, Australia 2003

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